Esta, monjes, es la noble verdad de duḥkha: el nacimiento es dukkha, la vejez es dukkha; la tristeza, el lamento, el dolor, la pena y el desespero son dukkha; la asociación con lo que no se ama es dukkha; la separación de lo que se ama es dukkha; no conseguir lo que se quiere es dukkha. En breve, los cinco agregados del aferramiento son dukkha.
Y esta, monjes, es la noble verdad del origen de dukkha: el aferramiento que provoca el consiguiente devenir y que es acompañado por la pasión y el deleite, probándolo ahora aquí y ahora allí. El aferramiento al placer de los sentidos, el aferramiento a que algo aparezca, el aferramiento a que algo no aparezca.
Y esta, monjes, es la noble verdad del cese de dukkha: la restante disminución y cese del aferramiento, la renuncia, el abandono, la liberación, el dejar ir ese mismo aferramiento.
Y esta, monjes, es la noble verdad del camino de práctica que conduce al cese de dukkha: precisamente este Noble Camino Óctuple: el correcto punto de vista, la correcta resolución, el habla correcta, la acción correcta, el modo de vida correcto, el esfuerzo correcto, la atención correcta, la concentración correcta.
Buda.
Echadle un vistazo si queréis comprender un poco más de qué trata esto, el Budismo es sin duda una enseñanza continua, os lo recomiendo profeséis lo que profeséis, es no-teísta, por lo que difiere de las creencias habituales en las religiones. Admiro a los budistas, son respetuosos los unos con los otros y todos con la Tierra. Si queréis, podemos seguir el tema del budismo en otro momento, ¿qué os parece?
En cuanto a esta entrada, es una base muy importante de nuestro conocimiento para una vida mejor; el duḥkha es, efectivamente, el descontento (por traducirlo de una forma concreta), y se adquiere con dicho aferramiento. De esto ya hemos tratado; nos hemos de desprender de aquello que nos haga sentir encadenados para ser felices. Buena lección, ¿no?
¡Buen día!
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